La Junquera

Alfonso Chico de Guzmán, agricultor de quinta generación, y Yanniek Schoonhoven se hicieron cargo de La Junquera con la visión de restaurar sus tierras degradadas mediante la
agricultura regenerativa. Inspirado por la necesidad de sistemas alimentarios sostenibles, cambió la explotación a prácticas que mejoran la salud del suelo, la biodiversidad y la conservación del agua. Su motivación proviene de un profundo compromiso con las generaciones futuras, garantizando que la agricultura siga siendo productiva al tiempo que se revierte el daño medioambiental. Mediante la innovación y la colaboración, ha convertido La Junquera en un centro de aprendizaje, demostrando que la sostenibilidad y la rentabilidad pueden ir de la mano. Alfonso y su equipo creen que trabajar en armonía con la naturaleza no es sólo una responsabilidad, sino también una oportunidad para garantizar la resistencia del ecosistema y la rentabilidad a largo plazo.